Este cuadro une la fuerza del arte urbano con el encanto icónico de Stitch en una composición explosiva de colores, grafitis y detalles pop. Es una pieza creada para destacar: divertida, moderna y con un punto rebelde que encaja perfectamente en salones actuales, habitaciones juveniles, estudios creativos o cualquier ambiente que pida vida y personalidad.
Su fondo lleno de billetes, sprays, trazos eléctricos y vibración callejera convierte la obra en un símbolo de creatividad, libertad y actitud.
Si buscas un cuadro que anime tu espacio, que hable por sí solo y aporte estilo sin pedir permiso, este es el tuyo.




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