Este cuadro lleva el ADN del arte callejero más salvaje: color neón, textura sucia, estética underground y la icónica silueta de KAWS convertida en un tótem urbano de pura actitud.
Ideal para ambientes modernos, gamers, estudios creativos o cualquier espacio que pida personalidad, ruido y color.
Vibra fuerte, impacta y transforma la pared en un statement visual.
Arte urbano en su versión más contundente.
Opiniones que hablan por sí solas
La calidad de impresión y el nivel de detalle son impresionantes.
Lo tengo en el despacho y cada persona que entra me pregunta dónde lo compré.”
— Marta G. ⭐⭐⭐⭐⭐




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